Am Mittwoch, den 20.09.2017, ging es für 13 Schülerinnen der Jahrgangsstufe 10 zusammen mit Frau Rupp nach Bilbao. Pünktlich um 6.02 Uhr in der Früh ging unser ICE nach Stuttgart. Allerdings fehlte unser Waggon, weshalb freie Platzwahl für uns galt. Ein guter Start!
Nachdem wir im kalten Deutschland in den Flieger gestiegen waren, stiegen wir bei 30°C und Sonnenschein in Bilbao wieder aus. Dort starteten wir unsere 10 Tage mit einem Rundgang durch Getxo, besichtigten die berühmte Hängebrücke (Puente Colgante) und da alle das schöne Wetter nutzen wollten, sprangen die meisten in Las Arenas auch gleich ins Meer. Nach einem schönen aber auch anstrengenden  ersten Tag durften wir dann unser Zuhause für die nächsten 1 ½ Wochen kennenlernen.

Am nächsten Tag fuhren wir in den nicht weit entfernten Parque natural de Gorbea. Bei einer langen Wanderung mit wunderschöner Aussicht zeigten uns die Spanier die baskische Kultur mit Hexen und deren Höhlen in den Bergen. Um neue Motivation zu schöpfen, begleiteten uns Andreas Bourani und Andreas Gabalier musikalisch ein Stück auf unserem Weg. Vielen Dank, ihr zwei!

Am Freitag testeten wir unser Können beim Surfen. Es machte allen viel Spaß, nach zwei Stunden in den Wellen waren jedoch alle fix und fertig. Während einer kurzen Pause erklärte uns unser Surflehrer: „Man surft nicht für einen Tag, sondern für ein ganzes Leben, denn man verlernt es nie; man lernt aber auch nie aus!“. Hinterher erkundeten wir auf eigene Faust den Hafen und die Cafés von Plentzia.

Übers Wochenende lernten viele von uns weitere Familienmitglieder kennen, fuhren nach San Sebastián oder besuchten Vitoria-Gasteiz, die Hauptstadt des Baskenlandes.

Am fünften Tag erlebten wir einen spanischen Schulalltag. Wir wurden von der Schulleiterin Itxaso Bernaola durch die Schule geführt und durften in den einen oder anderen Unterricht reinschnuppern. Danach waren wir selbst dran: wir lernten ein bisschen baskisch. Das stellte sich allerdings als ziemlich kompliziert heraus. Auch einige baskische Sportarten durften wir kennenlernen und ausprobieren. Abends trafen wir uns öfters in einer kleinen Bar, in der es auch einen Tischkicker gab. Wir spielten alle zusammen in spanisch-deutschen Teams bis zum Umfallen mit Manuel Neuer in beiden Toren.

Am Dienstag besuchten wir das Guggenheim Museum, dessen Gebäude uns sehr beeindruckte und nach einer kleinen Stadtführung durch die Altstadt Bilbaos durften wir uns auf eigene Faust in Kleingruppen die Stadt anschauen.

Am nächsten Tag fuhren wir nach Gernika, wo das baskische Parlament tagt und im Anschluss ins Urdaibai-Birdcenter. Dort kann man viele besondere Vögel auf ihrer Reise in den Süden beobachten. Im nicht weit entfernten Mundaka, einem kleinen Fischerhafen,  hatten wir ein paar Stunden Freizeit. Danach ging die Reise weiter zur Insel Gaztelugatxe. Nachdem wir die 300 Stufen in der Hitze auf uns genommen hatten, waren wir an der Kirche auf der Spitze der Insel angekommen.

An unserem letzten Tag gingen wir noch einmal nach Bilbao. Dort machten wir eine Shoppingtour, um Mitbringsel für unsere Familien zu suchen, aßen Eis und machten viele Fotos. Abends gab es eine Abschieds-Geburtstags-Party, da eine unserer Austauschschülerinnen 17 wurde.

Am Freitag hieß es dann nach 10 wunderschönen Tagen für alle schweren Herzens Lebewohl. Es war eine tolle Zeit, in der wir alle viel erlebt haben und herzlich in den Familien aufgenommen wurden.

Eskerrik asko!

Von Isabella Renz und Lea-Sophie Weiland

 

 

Intercambio con Igorre (España)  del 20 al 29 de septiembre de 2017

El miércoles, 20 de septiembre, salimos las 13 alumnas de la clase 10 con nuestra profesora, la Sra. Rupp, hacia Bilbao. Nuestro tren salió puntual a las 6 y dos minutos,  pero faltaba el vagón con nuestros asientos reservados. Así que pudimos escoger los mejores sitios. Buen comienzo del viaje.

Después de haber subido al avión en Stuttgart con temperaturas otoñales, bajamos en Bilbao con un sol espléndido y 30 grados. Para aprovechar el día fuimos directamente a Getxo, vimos el Puente Colgante y dimos un paseo por Las Arenas. La mayoría de nosotros disfrutó allí también del primer baño en el mar.  Después de un día muy bonito y excitante, y por ello cansado, llegamos a Igorre, donde nos recogieron nuestras familias en las que íbamos a pasar los siguientes 10 días.

El día siguiente fuimos al cercano parque natural de Gorbea. En el largo paseo por el monte con vistas preciosas, los lugareños nos mostraron sitios de la mitología vasca con cuevas fascinantes. Para no perder la motivación al andar, nos acompañaron Andreas Bourani y Andreas Gabalier con su música. Gracias a los dos.

El viernes nos tocó probar nuestra suerte en el surf. Todos se lo pasaron fenomenal y después  de dos horas luchando contra las olas estábamos totalmente agotados. Después de una pequeña pausa, nuestro profesor de surf nos explicó: “ No se hace surf por un día sino durante toda una vida, porque nunca se olvida lo que has aprendido y siempre se aprende algo más.” Después pudimos descubrir el puerto y los cafés de Plentzia.

El fin de semana muchos llegaron a conocer a otros miembros de la familia, algunos fueron a San Sebastián o visitaron Vitoria / Gasteiz, la capital del País Vasco.

El lunes pasamos un día típico de clases en el instituto. La directora, Itxaso Bernaola, nos enseñó el edificio y las aulas y pudimos ver diversas clases.  Después nos tocó a nosotras: aprendimos algunas expresiones en vasco. Pero nos resultó bastante complicado. También pudimos practicar algunos deportes vascos, p.ej., la pelota vasca. Por las noches solíamos encontrarnos en un bar pequeño con un futbolín. Allí jugamos con equipos mixtos alemanes-españoles hasta las tantas, y con Manuel Neuer en las dos porterías.

El día siguiente visitamos el Museo Guggenheim en Bilbao, cuyo edificio nos impresionó a todas. Después de una corta visita guiada por la parte vieja de Bilbao, pudimos descubrir la ciudad por nuestra cuenta.

El martes fuimos a Gernika, donde se encuentra el Parlamento Vasco  y después conocimos el Urdaibai-Birdcenter. Allí se observan y se investigan los pájaros en su viaje al sur. En Mundaka, un pequeño puerto pesquero, tuvimos tiempo para comer en la playa. El final de la excursión fue la visita a la isla Gaztelugatxe. Había que subir 300 escalones hasta la pequeña ermita en la punta de la isla. Pero valió la pena.

Nuestro último día lo pasamos en Bilbao. Allí compramos recuerdos para nuestras familias en Alemania, tomamos helados y sacamos un montón de fotos.  Por la noche quedamos todos para una fiesta de despedida y cumpleaños, ya que una de nuestras compañeras cumplió 17 años.

El viernes nos tocó decir adiós después de 10 días maravillos. Nos despedimos con lágrimas en los ojos. Pasamos un tiempo estupendo. Ha sido experiencia magnífica, hemos aprendido y conocido muchas cosas nuevas y nos quedamos con el recuerdo de la acogida tan cariñosa de las familias.

Eskerrik asko.